De 0 a 6 meses

El primer mes

Mi padre y mi hermana se marcharon y se quedo mi madre hasta mitad de semana (tenía cita con el médico en Madrid) y Dani llego a un acuerdo con su jefe y en lugar de coger los 15 días por paternidad estuvo todo el mes a media jornada así que por las mañanas después de irse mi madre estaba sola con el bebe pero por las tardes estábamos los tres juntos.

A los 5 días de nacer Izan tuvimos que llevarle a hacerle la prueba del talón,  lo pase fatal porque los talones apenas le sangraban y tuvieron que pincharle un montón de veces para rellenar los dichosos cinco circulitos de la cartulina, y mi madre ni entro se quedo fuera esperando y pasándolo mal escuchando al pobre bebe llorar como un loco, y yo le veía rojo como un tomate y creo que lo pase igual o peor que el, incluso me asuste porque se puso colorado y dejo de respirar un momento yo solo tenía ganas de que aquello acabase ya porque no podía ver al bebe llorar así y lo curioso fue que cuando acabamos y se le paso el berrinche estaba tan normal y yo aun estaba acongojada.

Y ya que estábamos en el centro de salud pase a ver a Pilar la matrona y después de darme la enhorabuena y demás le comente los problemas que estaba teniendo con el bebe y con la teta, primero me regaño porque el bebe llevaba chupete y la lactancia aun no estaba instaurada, después  me miro los pechos y al apretar suavemente el pezón salió un chorro de leche me dijo que tenía muy buena forma de los pezones y que el bebe se iría adaptando, cuando le dije que le ponía como mucho cada 5 horas al pecho me dijo que así lo único que conseguiría seria cargarme la lactancia y tener cada vez menos leche, que tenía que poner al bebe al pecho  cada vez que lo viera inquieto sin esperar a que llorase y como muchísimo tiempo cada tres horas, olvidar lo de los 10 minutos en cada pecho y esperar que fuera él quien retirase la cara, suprimir chupetes y biberones al menos hasta instaurar la lactancia bien y que si tenía que darle leche mía o de formula (preferiblemente mía claro)  lo hiciera con un vaso de chupito poniéndolo en los labios del bebe bien pegado  a las comisuras de los labios e ir dándosela poco a poco…….. Salí de su consulta entre disgustada (por lo fatal que lo estaba haciendo) y liada porque ya no sabía a quién hacer caso…….. Pero fui a comprar vasos de chupito por si acaso y el chupete paso de la boca del bebe a mi bolsillo.

Tenía las ideas muy claras y mi lactancia iba a triunfar aunque me costara sudor y lagrimas  (y de echo hubo de las dos cosas) durante el día no me importaba estar el tiempo que hiciera falta con el bebe intentando darle el pecho pero por las noches…. entre que yo me caía de sueño y que la paciencia no es la misma de madrugada, más de un biberón le dimos de mi leche y más de una noche se fue Dani a dormir  a otra habitación, eso sí una vez que hable con Pilar quitamos los biberones y me arme de paciencia nocturna para lograr que mamara, aunque la paciencia me duro cuatro días, y al cuarto día  le tuve que dar un biberón de mi leche porque no podía ni con mi alma.

A los nueve días de nacer se le cayó el ombligo, como aquí solo hay medico por la mañana salimos a dar un paseo y pasamos por el centro de salud y fuimos a urgencias pues le había quedado una costra negra y nos daba miedo que se infectara, nos dijeron que  estaba muy bien y que siguiéramos limpiándolo pero en lugar de alcohol que usáramos suero fisiológico…….ahora tiene un ombliguito precioso.

A los once días, ya era capaz de levantar la cabeza un poco, a los trece días empecé a tener dolor en un pecho así que cada vez que el bebe se enganchaba mal le quitaba y volvíamos a empezar y como dormía intranquilo encontramos un truco si le poníamos una camiseta mía en el moisés se calmaba.

A los quince días tuvimos revisión, le echo una meadita al pediatra y yo me morí de la vergüenza,  peso 3.860 kg y midió 53 cm.

Al día siguiente fuimos a la reunión de un grupo de apoyo a la lactancia (Lactabebe) que me vino muy bien al menos para desahogarme….y ahora que me acuerdo llevaba siempre un biberón con mi leche por la vergüenza que pasaba si le tenía que dar de mamar fuera de casa (no por mi teta sino por los lloros)

El 22 de octubre Dani se tuvo que ir a Madrid porque su abuela falleció y mi bebe y yo pasamos la primera noche solitos, ni que decir tiene que dormimos en la cama juntos pero como lo de mamar aun no lo controlábamos y por esa época pedía cada dos horas…….poco dormí yo.

Y de pronto sobre el día 24 de octubre pasamos de estar una media de 2 o 3 horas en la teta a estar 20 minutos de continuo y ser él quien retira la cara y mamar solo de un pecho….imaginaos mi preocupación al pensar que algo hacia mal y que algo estaba pasando………con razón al ir a la revisión del mes llore de alegría cuando salí de la consulta por que el bebé en 17 días había engordado 810 gramos.

Aunque aun no lo dominábamos del todo y no siempre era fácil mamar….lo estábamos consiguiendo.

En la revisión del primer mes

Peso: 4.670 kg

Talla: 55,5 cm

El segundo mes

El segundo mes a  pesar de que la lactancia había mejorado muchísimo aun fue un poco duro, no sabíamos bien como o porque lloraba el bebe y la “mejor” postura la encontramos en el sofá del salón con el cojín de lactancia, no siempre  conseguía que mamara pero es que en los demás sitios que probábamos no mamaba nunca, así que en las tomas de la noche dejaba el salón preparado (mi salón es alargado y según entras de frente está la mesa del comedor y seguido el sofá) con el calefactor, el cojín de lactancia, una toalla encima de la mesa  con pañales y toallitas e incluso una muda por si tenía que cambiarle y me ponía el despertador a las tres horas de la ultima toma, cuando sonaba, me levantaba al salón ponía el calefactor y volvía a coger al peque me lo llevaba al salón y la mayoría de las veces el aun estaba dormido y hasta que se despertaba podía pasarme una hora, así que entre que le cambiaba el pañal y le metía de nuevo en el moisés casi tenía que volver a empezar, pero con el tiempo el bebe era el que se despertaba e incluso antes de que llorase yo ya sabía que los quejidos que hacía antes de llorar eran por hambre así que antes de que llorara ya me levantaba y me lo llevaba al salón, mamaba casi dormido le cambiaba, se despertaba pero le ponía en el otro pecho y se volvía a dormir así que le llevaba al moisés dormido.

Recuerdo una noche en el salón, que le tenía tumbado en la mesa para cambiarle el pañal (al principio le cambiaba el pañal en cada toma, se hubiera hecho algo o lo tuviera limpio) con las piernas levantadas limpiándole el culete cuando ¡¡¡¡¡¡ZAS!!!!!!! Cagó a su mama y de qué manera……. Menudo cuadro, yo llena de caca (no imagináis con que fuerza sal, llegó hasta la mitad del sofá) intentando abrir la puerta para llamar a Dani que viniera a ayudarme y que no podía……menudo cuadro, claro imaginaros serian las cuatro o las cinco de la mañana y yo en el salón a grito pelao y él vino al salón con una cara entre dormido y asustado  jejeje, hasta ese momento si que nos había echado alguna meadita en plan fuente pero esto era distinto…….

Dani ya empezó a trabajar en su turno normal que es partido así que yo estaba todo el día con el bebe y si se ponía a llorar solo estaba yo para calmarle y la verdad es agotador incluso aunque solo te dediques al bebe………recuerdo que el día 7 de noviembre el bebe estuvo llorando toda la mañana desde las 9:00 hasta las 12:00 a mi me dio una crisis de ansiedad y acabe llorando yo, en esos momentos lo que hago (aun a veces me pasa) es dejar al bebe en la cama e intentar tranquilizarme yo porque cuanto más nerviosa estoy yo más nervioso se pone el………. Con el tiempo hemos aprendido que normalmente esas llantinas le dan por gases, fui a ver al pediatra y me mando Aerored, pero no le hacían nada así que volví y me mando Reuteri, son unas gotas que a pesar de ser muy caras son muy buenas.

A mediados del mes de noviembre empiezo a pensar en donar leche y lo hablo con Pilar, la lactancia no está del todo instaurada pero ha mejorado muchísimo aun cada vez que salgo llevo un biberón de mi leche por si acaso aunque la verdad es que nunca llego a usarlos pero supongo que me sentía más segura y más tranquila llevándolo y sobre el día 17 hablo por primera vez con el Banco de Leche del 12 de octubre.

Casi a finales de mes empieza a sonreír, imagino que es sin saberlo y sin querer pero esas sonrisas para mí son gloria pura, ya la lactancia esta casi totalmente instaurada, algunos días aun tenemos problemas pero lo normal es que todo vaya bien…….casi podemos decir que lo hemos conseguido.

Algo muy curioso que sucedió mientras Izan dormía en el moisés fue que nosotros le poníamos en el centro del colchón y al poco rato él se había ido desplazando y estaba en la esquina superior izquierda, siempre en la misma esquina, le volvíamos a colocar en el centro y al rato volvía a estar de nuevo en esa esquina, después de comentarlo con varias personas nos dimos cuenta de que la mayoría de los bebes hacían lo mismo, debe de ser que necesitan hacer “tope” con algo, pero era gracioso porque toda esa esquina estaba llena del pelo fino que se le iba cayendo al niño, aun hoy en la cuna a veces se va desplazando hasta hacer tope con la naricilla y siempre hacia el lado izquierdo…..

En la revisión de los dos meses:

Peso: 5.690 kg

Talla: 59,5 cm

El tercer mes

En el tercer mes las cosas mejoraron muchísimo en cuanto a la lactancia, se podría decir que comenzamos a disfrutar de ese momento único entre nosotros, como nos queríamos ir a Madrid a pasar las Navidades empecé a “trabajar” la postura,  ya se le daba bastante bien mamar pero aun no éramos capaces de hacerlo en cualquier postura, aquí teníamos el sillón pero en Madrid tendríamos que adaptarnos a lo que hubiera.

En las tomas de la noche deje de irnos al sillón y mamábamos en la cama, al principio costo un poco pero como Izan estaba prácticamente dormido se cogía con bastante facilidad así que a mediados de mes teníamos ya casi dominada la postura en la cama, aun así entre todos los bártulos para el viaje puse el cojín de lactancia que la verdad estuvo la mayor parte del  tiempo en la buhardilla pues apenas lo use.

Cada vez que salíamos ya no me llevaba ningún biberón de mi leche, llevaba el sacaleches manual por si acaso se nos daba un poco mal y tenía que extraerme la leche pero tampoco llegue a tener que usarlo nunca, allí donde estuviéramos nos adaptábamos.

Las sonrisas de Izan ya eran diarias y claro las alegrías para nosotros también lo eran, además mi hijo siempre desde que aprendió a sonreír cuando se despierta por las mañanas lo primero que me dedica es una sonrisa y eso hace que el día ya sea bueno.

Teníamos un poco de “miedo” al viaje a Madrid porque no sabíamos cómo se comportaría el niño en un viaje tan largo (os recuerdo que son 400 km) pero la verdad es que paso la mayor parte del viaje durmiendo, incluso cuando paramos para que comiera le tuvimos que despertar, así que tanto que lo temíamos nosotros y al final se nos dio muy bien y allí en Madrid pues imaginaros, los abuelos, las tías, las primas, los amigos y la familia en general estaba súper contenta de tener al nene allí, y nosotros de estar allí pero el peque noto muchísimo el cambio y eso nos hizo que adelantáramos el viaje de vuelta un par de días.

Todo el tiempo que estuvimos en Madrid estuvo durmiendo en una cuna de viaje grande, así que cuando volvimos aquí quitamos el moisés y pusimos la cuna en nuestra habitación, yo le llamo “cuna-cama-tándem” porque lo que hicimos fue dejar la barrera que da con nuestra cama sin poner y como los colchones quedan a la misma altura dormimos todos juntos, no llegar a ser colecho (aunque la mayoría de las noches acaba el enano entre nosotros….) pero así le tenemos cerca.

Al poco de venir de Madrid me dio un buen susto, por las tardes me lo llevo a mi cama para jugar con él , le gusta mucho que le haga el avión y que le haga cosquillas y como un día cualquiera me lo lleve  a la cama, nada mas soltarle en la cama se  puso a llorar desesperado, se puso muy colorado e incluso se quedo un momento sin respiración, yo me asuste muchísimo tanto que lo único que se me ocurrió hacer en ese momento fue cogerle y zarandearle con mucha fuerza, ahora lo pienso y hubiera podido romperle un hueso sin querer, justo en ese momento llego Dani y yo estaba chillando el nombre del niño para que reaccionara, el pobre también se llevo un buen susto, pero el nene en seguida reacciono y al poco rato estaba tan normal y tranquilo como si no hubiera pasado nada, eso si yo estaba llorando del susto que me había dado, mis niñas de septiembre me recomendaron que cuando me pasara de nuevo le soplara en la boca y alguna que otra vez le ha pasado y cuando le soplo respira en seguida.

Y unos días después nos dio una alegría cuando jugando Dani con él al cucú-tras se empezó a reír a carcajadas, era la primera vez que lo hacía e imaginaros qué momento para nosotros lo tenemos grabado en video es uno de esos momentos que hacen historia.

Así que en el tercer mes logramos instaurar la lactancia con éxito total, sin problemas de posturas y sin importar el lugar, yo pase de que me diera vergüenza el escándalo que montábamos cada vez que teníamos que mamar a sacar la teta en presencia de cualquiera y en cualquier lugar………. Me olvide totalmente de relojes y tiempos y de percentiles y tablas de medidas que lo único que hace es preocuparnos sin motivo la mayor parte de las veces y ahora si podía decir que disfrutaba de la lactancia.

En la revisión de los tres meses

Peso: 6.540 kg

Talla: 64,5 cm

El cuarto mes

El cuarto mes para nosotros fue de disfrute total, la lactancia estaba totalmente instaurada con éxito, éramos capaces de mamar en cualquier postura delante de quien fuera sin preocuparnos por nada, incluso ya éramos oficialmente donantes de leche materna sin las primeras preocupaciones de si Izan se quedaba sin leche.

La evolución de Izan era muy buena, las sonrisas ya eran voluntarias por las mañanas al despertar es lo primero que hace nada mas verme, jugar con el empieza a ser muy estimulante porque ya mira las cosas, las sigue con la mirada e incluso intenta agarrarlas aunque aun no domina del todo la técnica.

Se pone y se quita el chupete, bueno se le da mejor quitárselo porque no siempre acierta cuando intenta ponérselo y reírse a carcajadas ya es algo habitual aunque aun un poco difícil de conseguir  aunque para finales de mes ya tenemos los puntos débiles aprendidos y sabemos dónde tocara para hacerle reír……. Por ejemplo cuando le voy a cambiar el pañal y le tumbo en el cambiador le hago “ñam, ñam, quiero comer…” y sabe que le voy a mordisquear los dedos de los pies o los muslos y se parte de risa y eso hace que yo me ría mas y así podemos estar un buen rato.

A mediados de mes aprende a ponerse de pie con ayuda, se va dejando escurrir mientras tú le sujetas los brazos y cuando hace tope con algo (normalmente con mis piernas) hace fuerza para levantarse.

También se sabe sentar de golpe, cuando está de pie se deja caer pero aun no tiene equilibrio para quedarse sentado solo.

Aprende a hacer fuerza para levantarse, levanta la cabeza e incluso el tronco un poco, es como hacer abdominales y si  le ayudas se consigue levantar y ponerse de pie tambaleándose como un borrachín.

Le sale una rojez en la cara y en el cuello y después de llevarle al pediatra y probar varias cremas conseguimos que se le quite con una crema facial de caléndula de la marca Weleda, (es la que usamos también para las rojeces del culete) y en las vacunas de los cuatro meses no tiene reacción, me recomiendan darle una dosis de Epiretal al llegar a casa y no tiene ni fiebre ni ninguna reacción.

Ahora durante el día casi no duerme y está constantemente pidiendo atención, me daba un poco de miedo hacer algunas cosas como ducharme pero empiezo a perder el miedo y me lo llevo al baño en la hamaca y me ducho con el cerca y cantándole aunque es muy bueno y no se queja.

En la revisión de los cuatro meses

Peso: 7.130 kg

Talla: 65,5 cm

El quinto mes

El quinto mes comienza genial, en una fiesta con mamis canguros, lo pasamos muy bien, nos hacen unas fotos preciosas (gracias Noe) y conocemos mucha gente.

Pero la revisión de los cinco meses nos deja un poco “tristes” por decirlo de alguna manera, fue todo un poco raro, me explico aunque es un poco largo, antes estaba solo él pediatra y ese día, tenía  una enfermera para ayudarle que desvistió al niño (creo que es mejor que lo haga yo porque para el bebe es una extraña) y claro el peque se puso a llorar como un loco, entro una celadora, la enfermera que no podía calmarle, le cogió ella, la celadora, el médico (en lugar de cogerle yo que es lo mas lógico) y este último le pinto  toda la barriguita con un bola, casi se les cae del peso porque hecho  la cabeza para atrás y casi se cae, vamos que parecía aquello mas una comedia que una consulta medica……… entro  otro enfermero (ni que fuera la casa de tócame Roque) le midió  la enfermera y le miro el médico, todo esto seguía la celadora allí y el enfermero entraba y salía.
Me dice que esta flacucho ¿flacucho mi hijo? y que ha cogido poco peso en 28 días (430 gramos) que tengo que introducirle ya cereales y fruta, me dio una hoja donde explica cómo hacerlo, los cereales a mediodía, le comente que yo quería dárselos  con mi leche y me dice “no creo que tengas suficiente, mejor leche de formula” y claro le pregunte qué cuanto necesitaba, “120 más o menos “, jolín pero si es lo que me saco para el hospital todos los días,
Total que Salí  de la consulta muy decepcionada porque yo quería darle LME hasta los 6 meses al menos y lo de que Izan este flacucho…… cuando  llegue a casa me he puesto a llorar supongo que no tenía un buen día, pero después de pedir diferentes opiniones y hablarlo con Dani decidimos que podíamos empezar a probar a darle fruta pero siempre después del pecho y solo si mostraba mucho interés por la comida.

Así  que como habíamos comprado una redecilla para darle trozos de comida comenzamos por el plátano y le gusto mucho, después la naranja que también le gusto bastante y ya le empecé a hacer papillas de frutas para las tardes, aunque la mayoría de ellas me las comía yo o su padre y a mediados de mes le hice una papilla de arroz con mi leche y bueno le gusto bastante pero le gustaba más la fruta.

En cuanto a la evolución física, ya agarraba bien las cosas y las pasaba de una mano a otra y fuera lo que fuera se lo llevaba a la boca, las cosquillas las descubrimos en el quinto mes y le encanta que juegue con él a mordisquearle y a mi jugar con el claro……….

Ya va manteniéndose sentado aunque aun se va un poco para los lados cuando le sueltas pero lo que más le gusta es estar de pie y saltando……

Decidimos empezar a ponerle “horarios” sobre todo a la hora de dormir, porque había días que eran las 23 y estaba aun despierto, así empecé a llevarlo a la cama a las 22:30, y siempre durmiéndose a la teta, en mi cama y luego cuando nos acostábamos nosotros le pasábamos a la cuna y es muy sorprendente lo rápido que se acostumbran a los horarios porque a los tres o cuatro días de empezar con esto a las 22:20 o así ya le empezamos a notar cansino y en cuanto le llevo a la cama cae rendido, aunque seguimos con lactancia a demanda, a la comida también le ponemos un horario flexible, a eso de las 14:30 come él, la merienda sobre las 17:30 y luego probamos a darle fruta por la noche a eso de las 21:30, se supone que la fruta solo es por la tarde, pero como el peque no se la toma toda, probamos por si quiere tomársela por la noche también y la mayoría de los días come un poquito.

En la revisión de los cinco meses

Peso: 7.560 kg

Talla:66,5 cm

El sexto mes

Esta vez para la consulta con el pediatra llevaba la lección bien aprendida después del disgustillo de la ultima vez, así que me lleve al niño en el fular y al entrar en la consulta cuando la enfermera fue a desvestirlo le dije que si no la importaba le desvestía yo para que no llorase y la verdad es que la muchacha no puso ninguna pega, tampoco el pediatra me dijo nada cuando le dije que solo había probado el arroz y de vez en cuando la fruta y siempre después de la teta en lugar de al principio como el me dijo…….. claro que me iba a decir si de peso estaba genial,  así que esta vez salimos de la consulta súper contentos yo por que había cogido bien de peso (señal de que no lo hago tan mal) y él  porque a pesar de que le pusieron la vacuna ni la noto……..  y nos despedimos hasta la próxima revisión que será a los 9 meses

A mediados de mes más o menos, Izan cogió su primer resfriado, dos de sus amiguitos estaban con mocos y resfriados y claro entre pequeños todo se pega, además creo que justo lo cogió un día que estuvimos “celebrando” el primer cumpleaños de Fernando uno de sus amigos, que por cierto nos lo pasamos de maravilla (como siempre que quedamos con la mama de Fernando y la mama de Dani) estuvimos en un parque y por primera vez monto en los columpios bueno mejor dicho le montamos en los balancines y le tiramos por el tobogán y se lo pasaron todos muy bien.

Así que como tenía muchos mocos y por la noche tuvo fiebre (37.5) le lleve al pediatra, y después de  mirarle la garganta, los oídos y la nariz me dijo que solo eran mocos y que le echara suero fisiológico varias veces al día y le absorbiera los mocos.

Sobre la fiebre me comento que dependiendo de la hora del día (a los humanos por la noche nos sube un par de decimas la temperatura) le podía dar Dalsy pues eso también le ayudaría con los mocos.

Le pregunte si tenía que seguir solo con los cereales hasta los nueve meses porque no me había dado ninguna pauta a seguir con la comida y me dio una nota con las instrucciones, ya podíamos empezara a darle puré de patata, zanahoria y puerro y a los 7 días introducirle el pollo y a los 12 la ternera así que aquí comienza una nueva etapa de nuestra vida.

Estuvimos una semana con bastantes mocos, no volvió a tener fiebre pero si muchos mocos y después los mocos se convirtieron en tos y volvimos al pediatra, todo normal, y de paso le comente que dese que le habían puesto la vacuna tenía un bulto justo en el sitio donde se la pusieron, se lo miro y me dijo que era algo normal y que le podría durar hasta dos meses que si se le ponía rojo le llevara en seguida, pero si no le cambiaba el color desaparecería solo.

La verdad es que esa semana fue bastante durilla porque no dormíamos casi por la noche entre que tosía y los mocos le taponaban la nariz estaba cada rato mirando si estaba bien, además cuando más fuerte tenia la tos no sé si seria porque se asustaba o porque se hacía daño pero se ponía a llorar y se despertaba así que nos pasábamos la mitad de la noche en vela y por el día solo quería estar en brazos así que bendito fular y bendito onbuhimo porque hicieron esa etapa mucho mas llevable, al menos para mi espalda y mis brazos.

En cuanto a la comida, pues como la fruta ya la habíamos probado esa parte estaba superada,  aunque probo el melocotón y la fresa (despiste mío que no pensé que le pudieran dar alergia aunque no le dieron ninguna de las dos cosas) compre cereales “El Granero Integral” bueno no os he explicado que yo no quiero darle nada comercial o al menos en la medida de lo posible quiero evitar hacerlo, estos cereales son ecológicos, y los puedo mezclar con mi leche así que compre dos variedades y le daba de una cada día (siempre después de la teta) y probamos la papilla de verduras, patata, puerro y zanahoria y le encanto jejeje se tiraba a por la cuchara en cuanto la veía, como empecé a mediados de mes a darle papilla el pollo no lo probo hasta los 7 meses.

Respecto al desarrollo psicomotriz fue rapidísimo según le tumbábamos boca abajo de un día para otro aprendió a darse la vuelta y colocaba los brazos muy bien él solo, ya se quedaba sentado aunque a veces aun se va para los lados pero es capaz de mantenerse “firme” un buen rato, reconoce perfectamente las caras y cuando su padre llega de trabajar le hace unas fiestas y unas risas……….

Quiere estar todo el tiempo de pie y le encanta estar saltando, nosotros le sujetamos por los sobacos y el a saltar todo el tiempo y parece mentira la fuerza que tiene para ser tan pequeño

Ya juega con su muñecos y cuando se tumba boca abajo intenta empujarse con los pies, levanta el culete pero aun no se mueve y sigue metiéndose todo lo que pasa por su cara a la boca, sea lo que sea, descubre que tenemos gato y le mira cada vez que pasa o que maúlla cerca suyo.

Balbucea muchas palabras sueltas y muchas silabas pero nada que se pueda identificar como palabra, excepto a final de mes que un día en la cuna y nosotros en la cama dice claramente “pa pa” “pa pa” imaginaros el padre como se puso

En la revisión de los seis meses

Peso: 8.290 kg

Talla: 69 cm

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