¿Puede la leche materna ayudar a curar el cáncer en adultos?

A raíz de un capitulo de la serie House, en la que un paciente  enfermo de cáncer acude al hospital en busca de una receta de leche materna como tratamiento para el cáncer y dado que mi situación familiar actual y muy cercana le han detectado a un persona muy querida un cáncer de garganta, decidi investigar un poco sobre este tema……… y mi querida amiga Nohemí en su blog Mimos y Teta tenia un articulo muy interesante publicado sobre el tema…. aqui os lo dejo

A mediados de los 90, científicos de la universidad de Lund, Suecia, descubrieron un complejo proteínico en la leche humana que mataba selectivamente células tumorales sin dañar las sanas. El estudio fue portada de las mejores revistas científicas y abría un nuevo camino en las terapias contra el cáncer. ¿Puede la ingesta de leche materna ser alternativa al tratamiento de tumores? ¿Por qué no ha evolucionado tan importante descubrimiento en una terapia efectiva? Vamos a intentar buscar la respuesta.

Pedro Pablo Rubens. "Cimón y Pero" 1625. Rijksmuseum de Amsterdam

Antecedentes científicos.

La leche humana contiene azúcares, grasas, minerales, vitaminas, hormonas, enzimas y proteínas. Componentes, muchos de ellos, que el bebé es incapaz de sintetizar y no podría recibir de otra fuente más que la exógena. Es conocido su poder anticancerígeno para con los bebés aunque nadie ha descubierto cuál es el verdadero mecanismo de protección.

Muchas de las propiedades exclusivas de la leche materna vienen definidas por las características de las proteínas humanas y los aminoácidos que las componen. De todas ellas la Alfa lactalbúmina (alphalactalbumin) es la proteína de presencia mayoritaria en el suero lácteo y fundamental para los requerimientos alimenticios del neonato.

Catharina Svanborg, una reputada inmunóloga de la Universidad de Lund, en Suecia, y su estudiante de postgrado Anders Hakansson empezaron, a finales de 1992, a experimentar con leche materna, microbios, proteínas y células en una investigación rutinaria para su Universidad. Durante el proceso, y de forma casual, observaron como las células cancerígenas aisladas disminuían en contacto con la leche humana, suicidándose en masa. Inmediatamente se pusieron a buscar y aislar el mecanismo de autodestrucción y el componente exógeno que lo provocaba. Pero estaban en la Universidad, en un pequeño laboratorio, no en una gran farmacéutica. Las ganas eran infinitas aunque los recursos, mínimos. Catharina formó entonces un equipo de estudiantes de tesinas, compatibilizando y organizando sus tiempos para investigar el nuevo hallazgo.

Gráfico de la síntesis del HAMLET

Pasaron casi tres años hasta que el equipo pudo ofrecer un estudio fiable y científicamente exitoso sobre el mecanismo de suicidio tumoral. En agosto de 1995 anunciaron e identificaron una variante de la alphalactalbumin que inducía la apoptosis de células tumorales. Al complejo lo llamaron HAMLET (Human Alpha-lactalbumin Made LEthal to Tumor cells) una desviación de la alphalactalbumin con ácido oleico que penetra hasta el núcleo de las células que son sensibles a la actividad tumoral e, interactuando con las histonas, acaba destruyéndolas.

El alumbramiento fue jubiloso a la par que polémico. La comunidad científica no estaba por dar crédito mundial a un crepúsculo universitario de investigación primaria. Sólo el poder empírico del estudio y los numerosos artículos publicados por prestigiosas revistas médicas acabaron por convencer a los reputadísimos pero escépticos oncólogos e investigadores reacios al descubrimiento. Uno de ellos fue el vicepresidente de la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (SEC), John Stevens, quién inmediatamente viajó a Suecia:

“[…] No había oído hablar antes de la Universidad de Lund, pero comprobamos que Catharina Svanborg y su equipo eran científicos talentosos y dedicados, y que su descubrimiento era fascinante, por eso no tuvimos inconveniente en conceder la subvención (200 millones de dólares) […]“ John Stevens Vicepresidente de SEC

Cuatro años más para convencer a la comunidad internacional de los poderes del HAMLET y, al mismo tiempo, explorar la forma de convertirlo en un tratamiento aplicable al cáncer y a las enfermedades infecciosas. Así nació “HAMLET Pharma AB”, la sociedad encargada de las nuevas investigaciones.

“Esta sustancia elimina a muchos tipos de células cancerosas. Ha funcionado en todos los cánceres en que la hemos probado: pulmón, garganta, riñón, colon, vejiga, linfoma, leucemia etc. Pero la reacción de las células cancerosas en el laboratorio, no indican necesariamente la reacción de los tumores en las personas” “La única forma de saberlo es probarlo en seres humanos. Quizás sea posible realizar un estudio piloto de seguridad en pequeña escala, dentro de poco tiempo. Tal vez unos 6 meses. No quisiéramos tener que esperar años […]” Catharina Svanborg marzo 2004.

Rebuscando un poco por la red encuentro que, en septiembre de 2006, la multinacional “Natinmune” (especialista en tratamientos proteínicos para cáncer y enfermedades infecciosas, y perteneciente al HoldingNovo Nordisk Foundation) compró “HAMLET Pharma AB” y con ello todas sus patentes y desarrollos; y anunció la investigación y preparación de un compuesto basado en el HAMLET para su futura industrialización y comercialización. Nada se sabe hoy de sus progresos, estudios y ensayos. ¿?

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Conclusiones

Parece que el esfuerzo de “Natinmune” por sacar al mercado un producto de demostrada eficacia ha sido infructuoso. La pregunta es si esto es debido a dificultades inherentes al proceso de desarrollo o, por el contrario, se debe a un problema subyugado a las presiones económicas de terceros o matrices; más preocupados en seguir manteniendo la cuota de mercado y la millonaria facturación con los fármacos anticancerígenos tradicionales que dejarse avasallar por un nuevo producto, más eficaz e infinitamente más barato por ser fruto del pecho de sus santas madres. Seguro, nunca lo sabremos.

Al mismo tiempo que el HAMLET queda olvidado en el cajón de algún directivo con más remordimientos que escrúpulos, el tratamiento por ingestión simple de leche materna ha sido la elección de muchos pacientes desesperados y ávidos de panaceas curativas. Sin estudios oficiales que corroboren un patrón estadístico y de cohorte, muchos particulares se han sometido a la automedicación láctea con resultados más sorprendentes que científicos.

Según la BBC, Howard Cohen es un Físico-teórico americano con un cáncer de próstata diagnosticado en 1999 y que decidió iniciar una dieta basada en leche humana tras encontrar y estudiar el trabajo de Catharina Svanborg. Después de 4 años de auto-tratamiento ha conseguido mantener a raya los marcadores tumorales. Gracias a que su mujer estaba en fase de lactancia al principio de su tratamiento pudo mantener una cadencia de tomas muy generosa: un biberón (botella pequeña) diario. Con el destete y la dificultad para hacerse con un suministro estable de leche pasó a un consumo bastante más moderado.

Howard Cohen muestra su dosis diaria de leche materna

Otro caso muy similar es el del Donn Bauer. Doctor en medicina y alejado del escepticismo traumático de Cohen. Con un cáncer de garganta y casi desahuciado inició el tratamiento de la leche auspiciado por un colega, el Dr. June Meymand, especialista en nutrición y dueño de una clínica privada en Dallas. Para Donn el cáncer es hoy un mal recuerdo del pasado.

El problema de una posible estandarización del tratamiento simple por ingestión de leche (a falta de la síntesis del HAMLET) es la falta de una regulación y control de calidad en los bancos de leche humana fiados siempre a la palabra de las donantes. Se sabe que ésta contiene y trasmite infinidad de bacterias y virus conocidos y desconocidos y la pasteurización que ofrecen estos bancos no avala la requerida condición natural de la lactancia.

Con todo ello la raíz del problema reside en la falta de inversión en investigación por parte de las multinacionales para lograr unos resultados científicos y estadísticos fiables que ayuden a elaborar pautas efectivas en el tratamiento natural con leche materna.

Enlaces y fuentes.

El artículo y la pequeña investigación surge de la necesidad de conocer y ‘comprender’ la historia de Howard Cohen y del Dr. Donn Bauer e intentar descifrar el origen de su (parece) ‘efectiva’ terapia. Algunas de las fuentes de deducción y documentación no referidas en el texto fueron ésta, ésta y ésta.

La leche materna contiene una sustancia que mata células cancerosas

Extraido de ABC
CRISTINA GARRIDO | MADRID Actualizado Martes , 20-04-10 a las 14 : 07

Los beneficios de la leche materna son de sobra conocidos. Fortalecen el sistema inmunológico del bebé y contribuye a mantener una buena salud durante toda la vida, ya que los adultos que fueron lactantes suelen presentar una tensión arterial más baja, menos colesterol y menores tasas de sobrepeso, obesidad y diabetes de tipo 2, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Precisamente estudiando las propiedades antibacterianas de la leche materna, un grupo de investigadores de la Universidad de Lund y la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, han descubierto que una sustancia que se encuentra en la leche materna puede destruir las células cancerosas, según recoge la revista PLoS ONE. Aunque esta sustancia tan especial, conocida como «Hamlet» (Human Alpha-lactoalbúmina Made Lethal to Tomour cells), fue descubierta en la leche materna hace varios años, ahora es cuando ha sido posible probar su eficacia en humanos. De este modo, los pacientes con cáncer de vejiga que fueron tratados con la sustancia eliminaron las células cancerosas muertas a través de la orina después de cada tratamiento, por lo que hay esperanzas de que pueda llegar a convertirse en un medicamento para el tratamiento del cáncer en el futuro. Hamlet está compuesta por una proteína y un ácido graso que se encuentra de forma natural en la leche materna, aunque aún no se sabe con exactitud si la sustancia se forma de manera natural en la leche o puede formarse en el ambiente ácido del estómago de los bebés. Los experimentos de laboratorio han demostrado que Hamlet mata a 40 tipos diferentes de cáncer, y los investigadores van a estudiar su efecto sobre el cáncer de piel, los tumores en las membranas mucosas y los tumores cerebrales. Y lo más importante, Hamlet mata solamente las células cancerosas y no afecta a las células sanas.

2 respuestas a ¿Puede la leche materna ayudar a curar el cáncer en adultos?

  1. carlos herrera dijo:

    me parece muy interesante pero detras de cada enfermedad esta lo economico de las grandes empresas

  2. Raquel dijo:

    Si ese es un gran problema, porque la leche materna es “gratis” y eso para las empresas farmaceuticas no es nada interesante, es otro de los motivos por el que el estudio no saliera adelante y es una lastima que este tipo de cosas no se conozcan porque creo qeu muchas personas estarian ispuestas a probar y muchas otras estariamos dispuestas a donar…… muchas gracias por la visita Carlos

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